CRISIS – OPORTUNIDADES DE CAMBIOS

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino. Luego se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos simplemente la rodearon. Muchos culparon a la autoridad por no mantener los caminos despejados, pero ninguno de ellos hizo nada para retirar la piedra del camino. Un vecino del pueblo que vivía en el sitio más descampado, pasaba por allí exhausto con un fardo de leña sobre sus hombros; y la vio. Se detuvo, luego se aproximó a ella, puso su carga en el piso trabajosamente y trató de mover la roca a un lado del camino.

Después de empujar y empujar hasta llegar a fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logró. Mientras recogía su fardo de leña, vio una pequeña bolsita en el suelo, justamente donde antes había estado la roca. La bolsita contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el premio era para la persona que removiera la roca como recompensa por despejar el camino. El campesino aprendió ese día que cada obstáculo puede estar disfrazando de una oportunidad.

Para muchos seres humanos la palabra ¡Crisis! Contiene un significado profundo de desastre. Por consiguiente, lo que reproducen en su vida es el equivalente a eso que piensan.  Toda emoción y pensamiento buscan sus equivalentes en la realidad.

El cerebro humano tiene dos funciones básicas: asociativa y disociativa, la primera tiene que ver con la capacidad para encontrar caminos en el interior de la mente frente a posibles problemas. Cuando alguien aplica está función siempre encuentra salidas y por lo general jamás se queda quieto ante cualquier calamidad. Por el contrario, cuando se aplica la función disociativa, la persona está a la defensiva, es una víctima de las circunstancias y por lo general su primera alternativa frente a un conflicto podría ser el suicidio, porque la mente solo ve en una dirección. Ellas carecen de la facultad de ver los hechos en perspectiva.

Algunos sabios definen la palabra CRISIS como el resultado de dos alternativas. Afirman que detrás de cada crisis, se esconden una oportunidad o una amenaza. Depende de lo que haya en la mente de cada persona que enfrenta una dificultad, para tomar la decisión que considere correcta para su vida.

Si alguien está cargado de negativismo y es reactivo, su opción será tomar el camino de una amenaza, y en consecuencia su vida empezará a desmoronarse y resquebrajarse, arruinando la visión de quienes están a su alrededor.

Pero, sí por el contrario, esa persona es optimista y proactiva, seguramente elegirá el camino de la oportunidad, y como resultado entenderá, que esa situación que le acontece, es la mejor opción para cambiar hábitos y llenarse de nuevos paradigmas, para volver a empezar.

Crisis se define como una coyuntura especial en la vida que genera cambios, en cualquier aspecto. Tenga en cuenta algo muy importante a partir de ahora, cada vez que se presente una crisis, no se altere, ni desespere. Se da precisamente porque un cambio significativo e importante viene a su vida.

Todo en la vida sucede por algo, todo tiene un significado. No existen las casualidades o la suerte, existen las CAUSALIDADES. De alguna manera que muchas veces no sabemos explicar, algo fuera de nuestro entendimiento está siempre intercediendo a nuestro favor para mejorar nuestra existencia. Sin embargo, los seres humanos estamos siempre oponiéndonos a esa ayuda externa.

La próxima vez que le suceda una crisis o si está inmerso en una, agradezca primeramente a Dios y luego empiece a buscar la respuesta o solución, porque como la metáfora del campesino, toda crisis trae escondida de manera secreta su propia solución.

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