¿ES POSIBLE CONQUISTAR LA FELICIDAD?

Cierto día un profesor de lógica matemática murió. Al llegar su espíritu al cielo, un ángel le salió al encuentro y le preguntó: ¿quieres el cielo o el infierno?, el maestro le dijo que si le era posible evaluar mediante la técnica de la observación. El ángel accedió, llevándolo primero al infierno. Allí, se encontró una mesa en la cual habían viandas de diversos sabores y aromas, comida exquisita, sin embargo, alrededor había personas tristes, famélicas, rabiosas, indignadas y frías…Se acercó para ver mejor. Encontró que en la mesa había tenedores y cuchillos de un metro de largo.

El profesor le dijo al ángel, de razón que estas personas están así, Dios es injusto, ¿Quién va a comer con esos cubiertos? En respuesta, el querubín lo trasladó al cielo. Allí, encontró mesas de igual tamaño, con las mismas comidas exquisitas, pero con algo diferente a su alrededor, personas felices y satisfechas…Se acercó para observar mejor, descubrió los mismos cubiertos, pero a diferencia del infierno, éstos eran utilizados para dar de comer a la persona que estaba enfrente.

La felicidad es un estado mental, hay que entender que este concepto difiere de una persona a otra, dependiendo de las creencias, son éstas las que nos permiten crear nuestra realidad. Todos los días estamos creando nuestro entorno con la forma de pensar.

Alguien sufre, siente dolor emocional, es debido a que está atado a un pasado que no lo deja vivir en paz. Es porque esa persona se resiste a abandonar su vieja forma de pensar, y prefiere su estilo de vida, odiar a otras personas por algo que no estuvo bien, o también puede ser debido a que no aceptamos conductas de otras personas y queremos que se ajusten a nuestra medida.

Con ello no me refiero a que tenemos que validar la conducta de otros, lo mejor es aceptar que esa persona es así, y que nosotros no podemos hacer nada por cambiarla, a menos que ella o él reconozcan que están en error, nadie cambia a nadie mientras esa persona no decida cambiar. Cuando está lista para hacerlo, empezará en ella el proceso de transformación y aparecerán las personas que le ayudarán en ese ciclo, mientras tanto debe pasar un período de aprendizaje, si lo reconoce avanzará al siguiente nivel, de lo contrario seguirá repitiendo lo mismo y lo mismo, siendo una víctima de las circunstancias y de otros seres humanos.

Algo importante a tener en cuenta es que la felicidad reposa en tu interior, equivocadamente muchos seres humanos la buscan fuera de ellos. Cuando aprendes a controlar tu ego, tus esquemas de pensamientos, a dominar tus emociones, empiezas a experimentar cambios en tú vida exterior.

La mayor aspiración del ser humano es con su interior, con su inteligencia emocional. Por eso el crecimiento debe ser integral, si avanzas intelectual, económicamente, en el amor, también debes hacerlo en tus relaciones personales y, en el control de tus sentimientos y emociones. Es necesario ejercitar un músculo dormido dentro de cada ser humano, el músculo de la “Fortaleza emocional”.

Lo primero es vencer al ego, es esa inteligencia artificial que no deja paso a la inteligencia universal, dentro de cada persona yace el poder de la divinidad. El ego es ese mecanismo que nos introduce en lo que se conoce como el área de confort. Cada vez que emprendes algo nuevo, siempre te trata de devolver a tú estilo de vida grabado en él. La forma de vencerlo es a través de la disciplina y repetición constante de actos nuevos y bondadosos, para que se vuelvan automáticos en la mente inconsciente, es decir, reemplazar estructuras de pensamiento hasta que se vuelvan hábitos y permitan mejorar conductas externas.

De esta manera es posible avanzar y controlar nuestro destino. Controlando el ego, podemos perdonar el daño que nos hayan hecho. Si no perdonas, eres esclavo de ti mismo. De tus pensamientos.

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